Tan categórico, tanto que no sé si lloro por el picante de estos fideos, o si es que estoy destrozado. Siento la desesperación como feroz viento venir a recorrer todo mi cuerpo, siento cada extremidad; las manos y sus dedos las piernas y sus muslos el cogote que apunta al cielo, todo reunido en totales sentimientos, melancolía, la rabia de haber nacido en esta familia, sí, lo dije, ¿y qué?